SALUD VISUAL

Retinopatía Diabética


La retinopatía diabética, la enfermedad ocular diabética más común, ocurre cuando hay cambios en los vasos sanguíneos en la retina. A veces, estos vasos pueden hincharse y dejar escapar fluidos, o inclusive taparse completamente.

Generalmente, la retinopatía diabética afecta a ambos ojos, las personas a menudo no se dan cuenta de los cambios en su visión durante las primeras etapas de la enfermedad. Pero a medida que avanza, la retinopatía diabética usualmente causa una pérdida de visión que en muchos casos no puede ser revertida.

Síntomas 

  • Manchas, puntos o algo similar a hilos de telarañas oscuras flotando en la visión.

  • Visión borrosa.

  • Visión que cambia periódicamente de borrosa a clara;

  • Áreas oscuras (completa o parcialmente) en el campo de visión.

  • Mala visión nocturna.

  • Colores que aparecen descoloridos o diferentes.

  • Pérdida de la visión.

 

 

Existen dos tipos de retinopatía diabética:

  • Retinopatía diabética no proliferativa (RDNP)

  • Retinopatía diabética proliferativa (RDP)

 

 

 

Factores de Riesgo en la RD

 

Varios factores pueden influir en el desarrollo y la severidad de la retinopatía diabética, incluyendo:

Niveles de azúcar en la sangre

Un control del azúcar en la sangre es un factor clave que usted puede manejar. La reducción de niveles de azúcar en la sangre puede retrasar la aparición y la progresión de una retinopatía diabética.

Presión arterial
Un ensayo clínico importante ha demostrado que el control efectivo de la presión arterial reduce el riesgo de una progresión de retinopatía diabética, y el deterioro de la agudeza visual. 

Duración de la diabetes
Después de los 15 años de edad, un 80 por ciento de los pacientes con tipo 1 desarrollan retinopatía diabética. Después de los 19 años de edad, hasta el 84 por ciento de los pacientes con diabetes de tipo 2 desarrollan retinopatía diabética.

Niveles de lípidos en la sangre (colesterol y triglicéridos)
Un nivel elevado de lípidos en la sangre puede llevar a una mayor acumulación de exudados, los depósitos de proteínas que se filtran en la retina. Esta condición se asocia con un mayor riesgo de pérdida visual moderada.

 

 

Tratamiento 

​El mejor tratamiento para la retinopatía diabética es la prevención. Un estricto control del azúcar en la sangre reducirá en forma significativa el riesgo a largo plazo de una pérdida de la visión. Generalmente, el tratamiento no cura la retinopatía diabética ni tampoco suele restaurar una visión normal, pero puede retardar la progresión de la pérdida de la visión. 

 

La cirugía con láser

La cirugía con láser reduce nuevos vasos sanguíneos anormales y reduce la hinchazón macular. El tratamiento es a menudo recomendado para personas con edema macular, retinopatía diabética proliferativa (RDP) y glaucoma neovascular.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Vitrectomía

La vitrectomía es una técnica de microcirugía ocular que se utiliza para extraer el vítreo, es decir, el gel transparente que rellena la cavidad ocular. La técnica está indicada para curar enfermedades propias del vítreo pero, aun estando el vítreo en buenas condiciones, puede ser necesario extraerlo para trabajar directamente sobre la retina y tratar otras enfermedades que afecten a este tejido.

 

Inyección de medicamentos


En algunos casos, medicamentos pueden ser utilizados para ayudar al tratamiento de una retinopatía diabética.

En ocasiones, medicinas con esteroides pueden ser prescritas. En otros casos, se le puede formular un medicamento contra el factor de crecimiento endotelial vascular. El factor de crecimiento vascular endotelial es una sustancia proteínica que contribuye al crecimiento anormal de vasos sanguíneos en el ojo, los cuales pueden afectar su visión. Un medicamento contra el factor de crecimiento endotelial vascular puede ayudar a reducir el crecimiento de estos vasos sanguíneos anormales.

Los medicamentos para el tratamiento pueden darse sólo una vez, o en un período de tiempo a través de una serie de inyecciones programadas para recibirse en intervalos regulares, generalmente cada cuatro a seis semanas, o como lo determine su médico.

© 2017by Dra. Ma. Elena Morales. Oftalmóloga

Patricio Sanz No.759, Colonia Del Valle. Ciudad de México.

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